viernes, 14 de noviembre de 2025

LA POLICÍA BOLIVIANA ES UNA DE LAS INSTITUCIONES MÁS CORRUPTA DE BOLIVIA

 

Por: MsC. Fernando Justiniano Arteaga. / Politólogo - Gestor Público.

Pueblo boliviano:

Hoy no vengo a hablar como político, hablo como un ciudadano más, como uno de ustedes, como alguien que también está cansado de que nos quieran ver la cara. Porque todos lo sabemos, todos lo vivimos, todos lo sentimos:

La Policía Boliviana se ha convertido en una institución atrapada por la corrupción.

¿Quién paga las consecuencias?

¡El pueblo!, siempre el pueblo: el trabajador, la madre de familia, el joven que busca oportunidades, el boliviano de a pie que quiere vivir en paz. Mientras el pueblo lucha para sobrevivir, ¿qué hacen las élites corruptas?:

-         -  Negocian cargos.

-          - Protegen delincuentes.

 -         - Extorsionan al ciudadano.

-          Se reparten el país.

Y después tienen el descaro de pedirnos que confiemos
en ellos, qué tal esa.

Con ciudadanos ¡No más! ¡El pueblo no es tonto!.  El pueblo despertó, y despertó para no volver a dormir.

Pero también quiero decir algo con claridad: No estamos en contra del policía humilde, el policía honesto, y del que arriesga su vida por su familia. Esos policías existen, y este sistema podrido también los maltrata a ellos.

Nuestra lucha no es contra el trabajador de uniforme, es contra los corruptos que se aferran al poder como garrapatas del Estado.

Si no contra los que usan la institución para llenarse los bolsillos, contra los que se creen dueños del país.

Y por eso hoy digo, sin miedo y sin pedir permiso: el pueblo boliviano va a recuperar sus instituciones. Porque este país no puede avanzar con una policía al servicio de unos pocos. Necesitamos una policía al servicio del pueblo, al servicio de la justicia, al servicio de Bolivia.

Por eso nos comprometemos ante la nación: Vamos a limpiar la institución desde adentro.

Los corruptos se van. ¡Todos! Vamos a devolverle la dignidad al policía honesto.

-          Con mejores condiciones y sin cadenas políticas.

-          Vamos a romper los pactos oscuros de las élites.

-          Esos pactos que han destruido la confianza del país.

-          Vamos a construir una nueva Policía: del pueblo y para el pueblo.

-          Porque Bolivia ya no tiene miedo.

-          Porque el pueblo ya no se calla.

-          Porque la corrupción no va a gobernar más este país.

-          ¡El poder vuelve a su dueño legítimo: el pueblo boliviano!

Y a quienes han vivido de la corrupción policial, les decimos: su tiempo se terminó.

-          ¡Que viva el pueblo digno!

-          !Que viva la Bolivia honesta!

-          ¡Que viva la fuerza de los que no se rinden!.


sd


La pregunta “¿Quién cree en la Policía de Bolivia?” es, en realidad, un reflejo del profundo desgaste de confianza que existe en el país. No es solo una duda: es un síntoma social.

Hoy, lamentablemente, muy pocos bolivianos confían plenamente en la Policía.

Y no porque el pueblo sea injusto, sino porque la institución ha perdido credibilidad a causa de décadas de corrupción, extorsión, abusos e impunidad.

Pero esto también es cierto:

* Hay policías honestos, pero trabajan dentro de un sistema que los aplasta.

* Hay ciudadanos que aún creen en la institución, pero lo hacen por necesidad, no por confianza.

* Y hay quienes defienden el status quo porque se benefician del sistema corrupto.

La pregunta correcta sería:

¿Cómo puede recuperar la Policía Boliviana la confianza del pueblo?

Y la respuesta es una sola:

Con limpieza total, ruptura con las mafias internas y una refundación real, no cosmética.

Hasta que eso ocurra, la verdad es dura pero clara:

**La confianza del pueblo no se exige.

La confianza se merece.

Y hoy, la Policía Boliviana no se la ha ganado. *

“La corrupción enquistada en la Policía boliviana se ha convertido en un cáncer que devora la confianza ciudadana, debilita el Estado de derecho y bloquea cualquier intento de justicia real en el país.

La Policía boliviana está consumida por un “cáncer” de corrupción tan profundo que ya no protege al ciudadano: lo abandona, lo traiciona y lo extorsiona. Una institución enferma que necesita cirugía total, no parches.

“La corrupción en la Policía boliviana es un cáncer terminal que ha desfigurado por completo a la institución.”

“La Policía boliviana arrastra un cáncer de corrupción que ha podrido su estructura, ha roto el pacto con la ciudadanía y ha convertido la seguridad pública en un botín. Esta enfermedad ya no se combate con promesas: se enfrenta con reformas radicales.”

ferjus : .

Rhode Island - Providence City EEUU de Norte América.

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